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Técnicas de seducción de mujeres

Las técnicas de seducción tienen una amplísima gama de tácticas y estrategias. Todas pasan por una premisa clave: la confianza. Un estado mental de confianza, seguridad, y muy positivo, es fundamental para conseguir nuestro objetivo.

Resultar atractivo tiene un componente mental de enorme importancia. El 90% del atractivo de una persona reside en la confianza y positividad. Este es el camino hacia el éxito, la automotivación total.

El enfoque de la situación de cada uno, la relativididad y el control del marco (del entorno) haciendonos una puesta en situación de los elementos, las relaciones y las posibilidades es vital.

Cualquier persona con un estado mental positivo es alguien enormemente atractivo para todos, no solo para las mujeres, este tema es fundamental, y es una de las técnicas de seducción fundamentales, es la clave del éxito o del fracaso.

El enfoque de las diferentes situaciones diarias, de la vida, los reveses y malas noticias, o buenas, son críticos para afrontar la vida y ser feliz, y eso se nota, todos lo ven y se transmite.

Porno en la Universidad: Así si.


Para acabar de una vez con la estampa de alumnos bebidos y tirados por el césped del campus, para evitar que los pobres chicos acaben con sus neuronas hechas polvo, la Universidad de Maryland decidió ofrecer una alternativa al alcohol que, por cierto, debe ser de las más inteligentes que algunos hemos visto en años.

Sí, convencidos de que un vicio con otro se quita, los responsables de ese templo del saber decidieron programar en el teatro de la Universidad el peliculón Pirates II: Stagnetti’s Revenge. O lo que es lo mismo: la más costosa película porno hasta la fecha (10.000.000 de dólares). Una joya del cine erótico que muestra cómo las gasta una pizpireta heroína junto a varias piratuelas cachondonas durante un total de dos horas y media.

Claro está, al pase multitudinario del film no se podía pasar con bebidas alcohólicas (no tenemos datos de si los kleenex había que llevárselos de casa o el acomodador los repartía) y aseguraba un buen rato de diversión no exento de cierto aprendizaje; pues los responsables de la proyección aseguraban que también adiestraría a los chavales en asuntos como el sexo seguro y la planificación familiar.

Lamentablemente las autoridades se enteraron de lo que iba a ocurrir y varios senadores amenazaron con “cortar el grifo” a la Universidad si tenía lugar la esperada proyección.

Por supuesto esto no ha sentado ni medio bien tampoco a los alumnos, que tendrán que conformarse con ver la película alquilada o bajada sin poder ver en pantalla grande una exhibición cinematográfica de poderío gimnástico, alucinantes anatomías y espectaculares gritos de pasión desbordada.

Sobre el BDSM: Bondage y Sadomasoquismo

Las siglas BDSM se despliegan en varios significados: BD (Bondage), B&D (Bondage y Disciplina), D/S (Dominación y Sumisión) y SM (Sadomasoquismo). Definen una relación estructurada a menudo en torno al contexto del uso del poder, que cuando se da entre dos personas, determina la existencia de un papel de "amo" y otro de "esclavo". Hay que destacar que esto se produce de forma consensuada; aunque muchas prácticas se considerarían en contextos distintos como desagradables (dolor, servidumbre y juegos de poder), una de las máximas en el BDSM es SSC; "Seguro, Sano, Consensuado". Buena parte de la relación va a consistir en un juego de poder y dominio, en el que una persona ofrece su autonomía personal a la otra; se determinan previamente los límites, y palabras o gestos clave para cesar la escena en caso de que alguien no desee continuar. Es bastante habitual, que se firme un "contrato", en el que se dejan claros los límites --y que sirve a la vez como parte del "fetichismo" en torno al BDSM, puesto que se trata de un contrato de servidumbre.

El BDSM puede ser un mundo absorbente, incluso para algunas personas un giro muy fuerte en sus vidas. Un factor se encuentra como es lógico en la escasa aceptación social y el alejamiento cultural de esta práctica, al que se añade cierto carácter "adictivo" debido a la fuerza de la experiencia.