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Técnicas de seducción de mujeres

Las técnicas de seducción tienen una amplísima gama de tácticas y estrategias. Todas pasan por una premisa clave: la confianza. Un estado mental de confianza, seguridad, y muy positivo, es fundamental para conseguir nuestro objetivo.

Resultar atractivo tiene un componente mental de enorme importancia. El 90% del atractivo de una persona reside en la confianza y positividad. Este es el camino hacia el éxito, la automotivación total.

El enfoque de la situación de cada uno, la relativididad y el control del marco (del entorno) haciendonos una puesta en situación de los elementos, las relaciones y las posibilidades es vital.

Cualquier persona con un estado mental positivo es alguien enormemente atractivo para todos, no solo para las mujeres, este tema es fundamental, y es una de las técnicas de seducción fundamentales, es la clave del éxito o del fracaso.

El enfoque de las diferentes situaciones diarias, de la vida, los reveses y malas noticias, o buenas, son críticos para afrontar la vida y ser feliz, y eso se nota, todos lo ven y se transmite.

Porno en la Universidad: Así si.


Para acabar de una vez con la estampa de alumnos bebidos y tirados por el césped del campus, para evitar que los pobres chicos acaben con sus neuronas hechas polvo, la Universidad de Maryland decidió ofrecer una alternativa al alcohol que, por cierto, debe ser de las más inteligentes que algunos hemos visto en años.

Sí, convencidos de que un vicio con otro se quita, los responsables de ese templo del saber decidieron programar en el teatro de la Universidad el peliculón Pirates II: Stagnetti’s Revenge. O lo que es lo mismo: la más costosa película porno hasta la fecha (10.000.000 de dólares). Una joya del cine erótico que muestra cómo las gasta una pizpireta heroína junto a varias piratuelas cachondonas durante un total de dos horas y media.

Claro está, al pase multitudinario del film no se podía pasar con bebidas alcohólicas (no tenemos datos de si los kleenex había que llevárselos de casa o el acomodador los repartía) y aseguraba un buen rato de diversión no exento de cierto aprendizaje; pues los responsables de la proyección aseguraban que también adiestraría a los chavales en asuntos como el sexo seguro y la planificación familiar.

Lamentablemente las autoridades se enteraron de lo que iba a ocurrir y varios senadores amenazaron con “cortar el grifo” a la Universidad si tenía lugar la esperada proyección.

Por supuesto esto no ha sentado ni medio bien tampoco a los alumnos, que tendrán que conformarse con ver la película alquilada o bajada sin poder ver en pantalla grande una exhibición cinematográfica de poderío gimnástico, alucinantes anatomías y espectaculares gritos de pasión desbordada.

Sobre el BDSM: Bondage y Sadomasoquismo

Las siglas BDSM se despliegan en varios significados: BD (Bondage), B&D (Bondage y Disciplina), D/S (Dominación y Sumisión) y SM (Sadomasoquismo). Definen una relación estructurada a menudo en torno al contexto del uso del poder, que cuando se da entre dos personas, determina la existencia de un papel de "amo" y otro de "esclavo". Hay que destacar que esto se produce de forma consensuada; aunque muchas prácticas se considerarían en contextos distintos como desagradables (dolor, servidumbre y juegos de poder), una de las máximas en el BDSM es SSC; "Seguro, Sano, Consensuado". Buena parte de la relación va a consistir en un juego de poder y dominio, en el que una persona ofrece su autonomía personal a la otra; se determinan previamente los límites, y palabras o gestos clave para cesar la escena en caso de que alguien no desee continuar. Es bastante habitual, que se firme un "contrato", en el que se dejan claros los límites --y que sirve a la vez como parte del "fetichismo" en torno al BDSM, puesto que se trata de un contrato de servidumbre.

El BDSM puede ser un mundo absorbente, incluso para algunas personas un giro muy fuerte en sus vidas. Un factor se encuentra como es lógico en la escasa aceptación social y el alejamiento cultural de esta práctica, al que se añade cierto carácter "adictivo" debido a la fuerza de la experiencia.

Chistina Ricci - Humillada por perra


Christina Ricci será la protagonista de "Born to Be a Star", una comedia sobre el cine porno.

Born to Be a Star estará escrita y producida por el maestro Adam Sandler. Su protagonista es un empollón pardillo de un pueblo de Iowa descubre un tremendo secreto familiar: sus ahora recatados y discretos padres fueron, durante los setenta, unas estrellas del cine porno.

Follar más rápido que la luz - Historia de O


Un día, su amante lleva a O a dar un paseo por un lugar al que nunca van el parque Monceau. Junto a un ángulo del parque, en la esquina de una calle en la que no hay estación de taxis, después de pasear por el parque y de haberse sentado al borde del césped, ven un coche con contador, parecido a un taxi.

-Sube –le dice él.

Ella sube al taxi. Está anocheciendo y es otoño. Ella viste como siempre: zapatos de tacón alto, traje de chaqueta con falda plisada, blusa de seda y sombrero. Pero lleva guantes largos que le cubren las bocamangas y, en su bolso de piel, sus documentos, la polvera y la barra de labios. El taxi arranca suavemente sin que el hombre haya dicho una sola palabra al conductor. Pero baja las cortinillas a derecha e izquierda y también detrás; ella se quita los guantes, pensando que él va a abrazarla o que quiere que le acaricie. Pero él le dice:

-El bolso te estorba. Dámelo –ella se lo da.

El hombre lo deja lejos de su alcance y añade-: Estás demasiado vestida. Desabróchate las ligas y bájate las medias hasta encima de las rodillas. Ponte estas ligas.

Ella siente cierto apuro, el taxi va más aprisa y teme que el conductor vuelva la cabeza. Por fin, las medias quedan arrolladas. Le produce una sensación de incomodidad el sentir las piernas desnudas bajo la seda de la combinación. Además, las ligas sueltas le resbalan.

-Quítate el liguero y el slip.

Esto es fácil. Basta pasar las manos por detrás de los riñones y levantarse un poco. El guarda el liguero y el slip en el bolsillo y le dice:

-No debes sentarte sobre la combinación y la falda. Levántalas y siéntate con la carne al desnudo directamente en el asiento.

El asiento está tapizado de molesquín frío y resbaladizo. Da angustia sentirlo pegado a los muslos. Él le dice:

-ahora ponte los guantes.

El taxi sigue corriendo, y ella no se atreve a preguntar por qué René no se mueve ni dice nada, ni qué significado puede tener para él que ella permanezca inmóvil y muda, interiormente desnuda y accesible, y tan enguantada, en un coche negro que va no se sabe dónde. El no le ha dado orden alguna, pero ella no se atreve a cruzar las piernas ni a juntar las rodillas. Apoya las enguantadas manos en la banqueta, una a cada lado.

-Hemos llegado –dice él de pronto.

El taxi se detiene en una hermosa avenida, debajo de un árbol – son plátanos-, ante una mansión que se adivina entre el patio y el jardín, parecida a las del barrio de Saint-Germain. Los faroles están un poco lejos, el interior del coche está a oscuras, y afuera llueve.

-Quédate quieta – dice René-. No te muevas.

Acerca la mano al cuello de la blusa, deshace el lazo y desabrocha los botones. Ella se inclina ligeramente hacia delante, pensando que él desea acariciarle los senos. No. El sólo palpa el tirante lo corta con una navajita y le saca el sostén. Ahora, debajo de la blusa, que él vuelve a abrochar, ella tiene los senos libres y desnudos, como libres y desnudas tiene las caderas y el vientre, desde la cintura hasta las rodillas.

-Escucha – le dice él-. Ahora estás preparada. Yo te dejo. Bajarás del coche y llamarás a la puerta. Seguirás a la persona que abra y harás lo que te ordene. Si no entraras en seguida, saldrían a buscarte; si no obedecieras, te obligarían a obedecer. ¿El bolso? No vas a necesitarlo. No eres más que la muchacha que yo entrego.

Sí, sí, yo también estaré.

Vete

Rellename el CULO sin pedir permiso

Literatura y comics bdsm: Historia de O (II)

Este es el segundo fragmento de Historia de O que he seleccionado.

"Él empezó diciendo que no debía pensar que ya estaba libre. Salvo, naturalmente, si había dejado de amarle y le abandonaba de inmediato. Pero, si le amaba, no era libre de nada. Ella le escuchaba sin decir palabra, pensando que estaba contenta de que él quisiera demostrarse a sí mismo -cómo poco importaba- que ella le pertenecía y que era muy ingenuo al no darse cuenta de que su sumisión estaba por encima de toda prueba. Pero tal vez sí se daba cuenta y, si quería recalcarlo, era porque le producía un gran placer. Ella miraba el fuego mientras él hablaba, pero él no, pues no se atrevía a encontrarse con su mirada. Él paseaba por la habitación. De pronto, le dijo que, para escucharle, debía separar las rodillas y abrir los brazos; y es que ella estaba sentada con las rodillas juntas y abrazándoselas. Entonces, levantó el borde del camisón y se sentó sobre sus talones, como las carmelitas o las japonesas, y esperó. Entre los muslos sentía el agudo cosquilleo de la piel blanca que cubría el suelo. Él insistió: no había abierto las piernas lo suficiente. La palabra "abre" y la expresión "abre las piernas" adquirían en la boca de su amante tanta turbación y fuerza que ella les oía siempre con una especie de prosternación interior, de rendida sumisión, como si hubiera hablado un dios. Quedó, pues, inmóvil y sus manos, con las palmas hacia arriba, descansaban a cada lado de sus rodillas entre las que la tela del camisón, extendida a su alrededor, volvía a formar pliegues. Lo que su amante quería de ella era muy simple: que estuviera accesible de un modo constante e inmediato. No le bastaba saber que lo estaba; quería que lo estuviera sin el menor obstáculo y que tanto su actitud como su manera de vestir así lo advirtieran a los iniciados. Esto quería decir, prosiguió él, dos cosas: la primera, que ella ya sabía, puesto que se lo habían explicado la noche de su llegada al castillo, era la de que nunca debía cruzar las piernas y debía mantener siempre los labios entreabiertos. Seguramente, ella creía que esto no tenía importancia (y así lo creía, en efecto); sin embargo, pronto descubriría que, para observar esta disciplina, tenía que poner una atención constante que le recordaría, en el secreto compartido entre ellos y acaso con alguna otra persona, durante sus ocupaciones ordinarias y rodeada de toda aquella gente ajena al secreto, la realidad de su condición."

Para aquéllos de vosotros a los que os cueste coger un libro, os recomiendo la película, dirigida por Just Jaeckin en 1975 y protagonizada por Corinne Clery en el papel de O. Si bien la película, como es evidente, no incluye algunos aspectos incluídos en la obra original, debo decir que es realmente buena. Sin sexo explícito, pero rebosante de erotismo y una banda sonora magnífica.

Por cortesía de Hellcat: http://masterhellcat.blogia.com

Literatura y comics bdsm: Historia de O (I)

Qué decir sobre Historia de O que no se haya dicho ya. Un libro sublime. Una obra maestra. Sin duda ni la misma Pauline Reage -la autora- sabía lo que este libro iba a significar para los amantes del bdsm. Os lo recomiendo encarecidamente. No os arrepentiréis.
Como muestra de lo que digo, ahí van unos fragmentos. Aunque toda la obra está plagada de situaciones con un alto contenido erótico, he escogido tres fragmentos en los que O expresa su pensar y sentir sobre su situación. Los iré incluyendo en el weblog en los próximos días. De momento, ahí va el primer fragmento.

"Tendida sobre el lado izquierdo, sola en la oscuridad y el silencio, caliente entre las suaves pieles de la cama, en una inmovilidad forzosa, O se preguntaba por qué se mezclaba tanta dulzura al terror que sentía, o por qué la parecía tan dulce su terror. Descubrió que una de las cosas que más la afligían era verse privada del uso de las manos; y no porque sus manos hubiesen podido defenderla (y ¿deseaba ella defenderse?), sino porque, libres, hubieran esbozado el ademán, hubieran tratado de rechazar las manos que se apoderaban de ella, la carne que la traspasaba, de interponerse entre su carne y el látigo. La habían desposeído de sus manos; su cuerpo, bajo la manta de piel, le resultaba inaccesible; era extraño no poder tocar las propias rodillas ni el hueco de su propio vientre. Los labios, que le ardían porque los sabía abiertos a quien quisiera: al mismo criado, Pierre, si se le antojaba. La asombraba que el recuerdo del látigo la dejara tan serena y que la idea de que tal vez nunca supiera cuál de los cuatro hombres la habían forzado por detrás dos veces, ni si había sido el mismo las dos veces, ni si había sido su amante, la trastornara de aquel modo. Se deslizó ligeramente sobre el vientre hacia un lado, pensó que a su amante le gustaba el surco de su grupa y que, salvo aquella noche (si realmente había sido él), nunca había penetrado en él. Ella deseaba que hubiese sido él. ¿Se lo preguntaría algún día? ¡Ah, nunca! Volvió a ver la mano que en el coche le había quitado el portaligas y el slip y le había dado las ligas para que se sujetara las medias encima de las rodillas. Tan viva fue la imagen que olvidó que tenía las manos sujetas e hizo chirriar la cadena. ¿Y por qué, si el recuerdo del suplicio le resultaba tan leve, la sola idea, el solo nombre, la sola vista de un látigo le hacía latir con fuerza el corazón y cerrar los ojos con espanto? No se paró a pensar si era sólo espanto. Le invadió el pánico: tensarían la cadena hasta obligarla a ponerse de pie encima de la cama y la azotarían, la azotarían, la palabra daba vueltas en su cabeza. Pierre la azotaría. Se lo había dicho Jeanne. Le había dicho que era afortunada, que con ella serían mucho más duros. ¿Qué había querido decir? Ya no sentía más que el collar, los brazaletes y la cadena, su cuerpo se iba a la deriva, ahora lo comprendería. Se quedó dormida."

Por cortesía de Hellcat: http://masterhellcat.blogia.com

Ya sabes que tienes que enseñarmelo antes de TRAGARTELO

¿Qué es el BDSM?: El poder de las sumisas

Bueno, todos lo tenemos muy claro, ¿no? En una relación bdsm el poder lo detenta el Amo... ¿o no?.
Pues mi opinión es que no. En una relación bdsm –entendiendo “relación bdsm” no sólo como los juegos propiamente dichos, sino también como la relación que hay entre ambas partes, al margen de los mismos-, el verdadero poder lo tiene la sumisa, pues es quien dicta los límites.

El Amo es quien da las órdenes en los juegos, pero siempre circunscritas a los límites pactados previamente con la sumisa. Dentro de esos límites el Amo tiene absoluta libertad de movimientos, pero no puede saltárselos sin permiso de la sumisa.
Por increíble que parezca, alguna vez me he encontrado con gente que rebatía esto. Según su opinión, el Amo podía hacer lo que quisiera con la sumisa. O sea, me planteaba, con toda la naturalidad del mundo, que el Amo podía hacerle a la sumisa lo que él quisiera sin tener en cuenta si la sumisa disfrutaba de ello. ¿Pero en qué mundo vive esta gente? Por supuesto, no tardé mucho en desmontarle sus argumentos. Para empezar, esta forma de actuar atenta contra la regla del consenso. Por no hablar de que si la sumisa le dice expresamente que no haga algo y él lo hace, estará incurriendo en un delito.

Por otro lado, en una relación bdsm todos vemos claramente que el Amo puede influir en la sumisa, ya que, en cierto modo, el Amo moldea a la sumisa. Sin embargo, también la sumisa influye en el Amo. Por sus reacciones ante los actos de éste, porque es ella la que marca el ritmo de su avance por el camino de su sumisión y entrega al Amo, porque cada sumisa es diferente y, por lo tanto, su entrega es siempre singular y única...

Incluso durante la sesión, la sumisa puede ejercer su poder, ya que, si bien ésta se entrega a su Amo, creo que, al mismo tiempo, ella lo toma a él y lo hace suyo mediante métodos más sutiles: su actitud, sus movimientos, sus gestos, sus gemidos... todo se combina para ejercer el influjo que convierte a la sumisa en el centro de atención del Amo.

Pues sí, ¿para qué lo vamos a negar? Definitivamente, las sumisas son poderosas. Y los Amos nos rendimos ante ellas. Porque sin ellas, perdemos nuestra razón de ser y existir.

Por cortesía de Hellcat: http://masterhellcat.blogia.com

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Si los MILITARES fueron los padres de internet, el PORNO, fué su madre

Llámame PUTA tonta - ¿Me lo TRAGO con pajita?

Comportamiento DOMINANTE

El ser dominante ha de ser un perfecto estratega en tres campos fundamentales Psicológico, Sentimental y Emocional, además de un buen artesano que sea capaz de moldear a sus seres sumisos teniendo en cuenta sus deseos, limites y los suyos propios.

Psicológico

Un buen Dominante ha de saber mantener a sus seres sumisos siempre en alerta sin que ello les cause tensión bloqueada, saber administrar las emociones y deseos de sus seres sumisos. Jugar con los grados de dolor y excitación conjugados en tiempo de duración de los mismos. Un ser sumiso es un ser humano no una maquina de ejecutar.

Saber compensar la voluntad en obedecer y el aguante en la acción. Humillar a un ser sumiso ante el fracaso de una tarea no lo hará mas fuerte y se perderá. La humillación ha de ser siempre en un campo controlado en caso contrario podemos caer en acciones no deseadas.

El riesgo excita pero se saborea saliendo airoso de esa situación.El riesgo convertido en fracaso es peligroso mentalmente. Muchos Dominantes inexpertos creen que la situación de riesgo ha de ser total para que exista, pero se olvidan que el placer del juego son sensaciones que se obtienen del ser sumiso. El crear esa situación de riesgo en la mente del ser sumiso, sin que exista peligro alguno, nos devolverán esas sensaciones aumentadas por nuestro propio éxito al crearlas.

Nunca se deberá menospreciar o despreciar al ser sumiso que con tanta bondad y amor en la mayoría de los casos esta entregando. No olvidemos que los daños psicológicos son mas permanentes, dolorosos y peligrosos del juego. El ser sumiso esta entregando lo mas importante de su existencia, su propia vida en cuerpo y alma, valoremos esa acción como se merece, con nuestro mas grande respeto y admiración.

Ante situaciones en las que el ser sumiso puede derrumbarse, ayudémosle, bajemos del pedestal de Dominante y recuperemos a los dos seres humanos que iniciaron el juego. No es muestra de debilidad la compasión y la ayuda, sino todo lo contrario, hace mas fuerte y presente al Dominante. Un azote puede ser la caricia mas deseada y un beso el gesto mas doloroso, sepamos como administrarlos.

Sentimental

Este campo es de muy difícil control por parte de los seres sumisos y los Dominantes. Se entremezclan muchas dudas, preguntas sin respuestas y sobre todo saber separarlos en los momentos adecuados.

Si conocéis este mundo os daréis cuenta que en nada puede hacerse una regla única, todo tiene variaciones, matices y texturas, eso ocurre porque el juego realmente esta en la mente de los que juegan.

Si cada ser humano es diferente y el juego es a dos mínimo, ¿como establecer un denominador común que los identifique?. Imposible, porque además el juego del BDSM tiene disciplinas y especialidades bien diferenciadas. No es lo mismo el Spanking que el Bondage, aunque estén tan cerca uno del otro.Los sentimientos pueden desde un primer momento marcar la diferencia de la relación entre un ser sumiso y un Dominante.

Siempre es necesaria la atracción entre los dos pero también puede ser amor, por parte del ser sumiso hacia el Dominante, en la mayor parte de los casos no correspondida como enamoramiento pero si con cariño y respeto a esa situación. Otras veces el ser sumiso ha de ir con cuidado y no confundir la autoridad y seriedad del ser Dominante con las frustraciones mentales de este hacia los débiles descargadas en forma de juego BDSM para liberarse de las mismas convirtiendo el juego en una terapia excesivamente dolorosa y traumática para los seres sumisos.

Cuando los sentimientos dominen el juego este habrá terminado. Una de las partes fundamentales del Juego BDSM es el total control de los mismos por parte del Dominante, pero jamás la ausencia de ellos.Es difícil arrancar lagrimas y verlo como un acto de la mas elevada belleza tanto en quien las derrama como en quien las provoca. Sin embargo es en estos gestos en los que se basa el juego.

Cuando el ser Dominante golpea con su mano desnuda o con el látigo las nalgas de un ser sumiso sabe que está haciendo daño, escucha sus quejidos inevitables, ve las marcas enrojeciendo la piel y continua una y otra vez hasta el limite que ha sido prefijado, no importa si es como castigo o como medio de excitación. ¿No existen sentimientos en ese acto? ¿que provoca en las mentes de los seres sumisos? y ¿en las de los Dominantes? Sentimientos casi en estado puro, no la ausencia de los mismos, por ello hay que saber controlarlos y no dejarse llevar por esas admirables sendas de la pasión sin saberlas domar.

Cada golpe envuelto en el doble sonido del mismo en si y del que produce el ser sumiso es observado por el Dominante como si ofreciera la mas dulce de las caricias sabiendo que es así como las recibe el ser sumiso. Duele, claro que duelen esos azotes y mucho, pero excitan, se saborean y degustan provocando la excitación y en muchos casos la erección potente o el torrente de flujos. Ambas cosas es lo que se busca, potenciar la excitación, enervar la libido y ver las puertas del éxtasis cerca, tan dolorosamente cerca y expuestas al control total del Dominante que aun las hace mas deseables y bellas. Si, ese es el principio fundamental del ser sumiso, perder el control de si mismo, estar totalmente entregado a la decisión y voluntad del Dominante.

La rebelión de sentimientos que ello provoca en el ser sumiso hace muy difícil esa entrega del principiante. Mucho tendrán que hablar, practicar y mejorar ambos para que esa comunión de sentimientos converjan en los mismos deseos. A eso también se le llama Adiestramiento.

Adiestrar no es solo enseñar a que un ser sumiso haga las cosas como le gustan al Dominante, va mucho mas allá de esa simple apreciación. Hay que indagar en la mente del ser sumiso porque mayoritariamente se encuentran dos elementos casi invariables, la inexperiencia y el desconocimiento de esas sensaciones culpadas por la sociedad que tan horribles y despreciables sentimientos se arraigan dentro de ellos.

El ser Dominante en realidad es experto, porque se nace, con la experiencia se mejora y pule como los diamantes, ¿no es delicioso ese brillo en los ojos del Dominante que destella ante su ser sumiso?, y que decir tiene de esa sonrisa segura y lacónica que por arrogante e irónica enervan los sentidos el deseo BDSM.

Emocional

Muchos pensareis que la emoción es una parte de los sentimientos, y así es, pero tiene un caudal propio que hay que regular. La emoción no puede cabalgarse sin control, es un duro enemigo del Dominante y el culto del ser sumiso. Cuando la emoción invade la mente puede descontrolar los actos, desmesurar las medidas y eso solo significa peligro para el ser sumiso que tan dócilmente esta entregado.

Abre las sendas de los remordimientos en los Dominantes. Si, también son humanos a pesar que no lo aparenten, también necesitan encontrar sentido a sus actos, a sus decisiones, a sus castigos, a sus propios instintos para conseguir diferenciar que el papel que ellos interpretan en el juego no invade las emociones de su propia vida y existencia.Saber diferenciar entre los azotes de castigo y las nalgadas de premio.

Esa emoción que invade el alma ante tan bella entrega, ante tan delicada piel expuesta, ante tan exquisito paisaje que con el que es deleitado por los seres sumisos, esa es la emoción que a veces desbordaría a raudales la fuerza de los golpes, como lo hacen las dilatadas sonrisas de los niños corriendo hacia los brazos de sus padres. Esa es la demostración de las emociones que hay que controlar y administrar en todo momento en una sesión. Si no jugásemos con elementos peligrosos podríamos darles rienda suelta, pero aun así muchas veces dejamos el orgasmo acumulado como final del juego para así liberar las tensiones acumuladas y disfrutar con mas libertad de los sentimientos y las emociones.

Por cortesía de Didak

Llamadme TETUDA de MIERDA

BDSM - Bondage y Sumisión

Este artículo es un compendio de algunas consultas y comentarios que me han hecho desde que creé el blog y que, debido a su relevancia, he creído conveniente transcribirlas en forma de artículo. En algunos casos concretos he ampliado o complementado la información para una mayor comprensión de la misma.

PALABRA U OBJETO DE SEGURIDAD

El uso de una palabra u objeto de seguridad es una práctica común en el bdsm. El objetivo es que la sumisa pueda comunicar al Amo que algo no va bien y, en caso necesario, interrumpir la sesión.
Para que no haya confusiones, la palabra de seguridad no debe ser ambigua o contener un leguaje que pueda ser malinterpretado por el Amo. Se suele emplear el llamado “semáforo”, donde se usan las palabras “amarillo” y “rojo”. Por ejemplo, el “amarillo” puede significar que el Amo está cerca de traspasar los límites y que debe moderar su actuación, mientras que el rojo puede significar que algo va mal y que es conveniente interrumpir la sesión y desatar a la sumisa si procede.
Cuando la sumisa está atada y amordazada se usa el objeto de seguridad. Dicho objeto debe ser de un color vivo para que sea claramente visible por el Amo. La sumisa sostendrá en su mano el objeto y lo soltará cuando algo no vaya bien en la sesión. Al hacerlo, el Amo deberá interrumpir la sesión.
Evidentemente, esto son tan solo dos ejemplos. Es conveniente que Amo y sumisa determinen y concreten el uso de la palabra u objeto de seguridad que mejor se adapte a sus juegos.

DIFERENCIAR EL BDSM DE LA VIDA REAL

Ya he hablado alguna vez de este tema, pero nunca está de más el insistir en ello.
Practico el bdsm como Amo porque me gusta dominar a las mujeres. No me cuesta decirlo ni me pongo rojo al hacerlo. Lo repetiré de nuevo: me gusta dominar a las mujeres.
¿Es eso malo? ¿Soy un monstruo por ello? No confundamos términos. No hay nada malo en ello siempre que me ciña al ámbito bdsm. A mí me gusta dominar a una mujer... del mismo modo que a la sumisa le gusta ser dominada. Por lo tanto ambos obtenemos lo que queremos y, si ambos respetamos la regla SSC, no hay problema alguno.
Tengo muy claro que los juegos bdsm son sólo eso: juegos. Y, como todo juego, tiene un principio y un fin. Sin embargo hay gente que saca los juegos bdsm de este contexto y lo exporta a la vida real. Cuando la dominación se convierte en una obsesión y se ve en cada mujer, no a una persona, sino a una posible sumisa, entonces se tiene un grave problema. Esta gente confunde los malos tratos con el bdsm y daña la imagen de nuestro colectivo y, lo que es más importante, a las mujeres.
Puede existir, entre la gente ajena al mundo bdsm, la sensación de que es habitual en este mundo encontrarse con maltratadores. Nada más lejos de la verdad. Las comunidades bdsm suelen ser pequeñas (aunque no tanto como la gente podría imaginarse. Más de uno se llevaría una sorpresa al respecto) y, más o menos, todos nos conocemos. Así que es relativamente fácil detectar cuándo hay algo que falla. Aquéllos que usan el bdsm para camuflar su mente enferma y depravada deben saber que no tienen cabida entre nosotros. Y que cuando los encontremos, serán denunciados y excluidos de la comunidad bdsm.
La verdad es que una de las cosas que más me gustó de este mundo cuando llegué a él es el respeto y el trato exquisito que da y recibe la gente. No todos los grupos sociales pueden presumir de esto.

VÍNCULOS SENTIMENTALES ENTRE AMO Y SUMISA

¿Pueden crearse vínculos sentimentales entre Amo y sumisa? Por supuesto que sí. Nadie está libre de enamorarse de su pareja bdsm del mismo modo que nadie está libre de enamorarse de un amigo/a suyo/a o de un/a compañero/a de trabajo, etc.
En mi caso, mantengo una profunda relación de amistad con mis sumisas, pero no estoy enamorado de ellas. ¿Podría haber ocurrido? Por supuesto que sí.
A mi me encantaría que, de tener pareja, esta fuera también mi sumisa. De hecho conozco varias parejas y matrimonios bdsm. Pero claro, estas cosas no se pueden forzar.
Lo importante es remarcar que el bdsm en absoluto está reñido con el amor. Todo lo contrario, puede haber mucho amor y entrega, tanto de la sumisa hacia el Amo, como a la inversa.

COMPARTIR AMO

¿Debe la sumisa resignarse a compartir su Amo con otras sumisas? Como siempre, todo depende de cómo se plantee la relación, tal y como ocurre con la gente que no practica bdsm (caramba, que no somos bichos, raros. Somos como el resto de la gente).
Si la pareja bdsm acuerda que el Amo tenga varias sumisas, pues todo arreglado. Por el contrario, si la sumisa desea exclusividad, el Amo puede aceptar o no.
También hay que tener en cuenta la relación entre las sumisas de un mismo Amo. ¿Qué ocurre si una se pone celosa de otra? ¿O si se caen mal? Todo esto son cuestiones particulares que deben resolverse en el ámbito de la relación entre Amo y sumisa/s.

EL BDSM COMO ESTILO DE VIDA

El hecho de que nos guste practicar el bdsm, no quiere decir forzosamente que vivamos conforme a ese estilo de vida.
Sí es cierto que hay gente que lo vive más a fondo, incluso en su día a día, sobre todo si también mantienen una relación de pareja. Sin embargo, otras personas, ya sea por circunstancias personales o, simplemente, porque no le apetece, limitan su actividad a los encuentros son su pareja bdsm, fiestas, etc. ¿Significa eso que uno es mejor practicante de bdsm que otro? En absoluto. En el bdsm huimos de las etiquetas. Nadie es más o menos por hacer tal cosa o dejar de hacer tal otra. Tan sólo somos personas con una afición común.
En mi caso particular, yo puedo quedar con mis sumisas para ir al cine o tomar algo sin que pase absolutamente nada. Ante todo son mis amigas y, como ya he dicho antes, compartimos una afición común.

PERSONA BDSM VS PERSONA NO BDSM

¿Qué ocurre cuando a una persona del ámbito bdsm le gusta una persona que no pertenece a él? Una vez más, no hay ninguna diferencia entre el mundo bdsm y el mundo no bdsm. Todo depende de las personas implicadas y su forma de ser. En mi caso nunca ocultaría que me gusta el bdsm. Sería una deslealtad por mi parte. Además, el bdsm es lo suficientemente importante en mi vida como para preguntarme si podría realmente renunciar a él. Pero analicemos el tema en detalle.
Yo intentaría explicarle a la chica en qué consiste el bdsm de la misma forma que he intentado explicarlo en esta web. Puede que lo entienda y puede que no. Si no lo entiende, no quiere oír nada de ello y no me permite jugar con sumisas, desde luego tendríamos un problema. Si no quiere oír nada del bdsm, pero me permite jugar con otras personas, pues perfecto. Pero claro, soy consciente de que para ella siempre estaría latente el peligro de que me enamore de la otra persona, por lo tanto a esta solución solo se puede llegar cuando la pareja tiene un alto grado de confianza mutua y no duda del amor del otro (que conste que conozco casos de estos. O sea que, aunque raros, existen casos). Y por último está el premio gordo: que a la chica también le guste el bdsm, sea de antes de conocerme o porque lo descubra gracias a mí.
Insisto en que estamos hablando de casos particulares y que es muy difícil tipificar todas las situaciones que nos podríamos encontrar, porque cada persona es un mundo. Lo que sí que tengo claro, en cualquier caso, es que nunca le ocultaría mi afición al bdsm

IMPORTANCIA DE LA ATRACCIÓN FÍSICA EN EL BDSM

Sobre este tema de la atracción física tan sólo puedo hablar de mí, pues no sé lo que pensarán los demás, aunque supongo que habrá de todo: gente que se fija en el físico y gente que no.
En mi caso, como Amo, no me fijo en el físico.¿Qué tiene que ver el físico con la dominación? Yo creo que nada. En una sesión bdsm yo no domino un cuerpo, sino a una mujer.
Por supuesto que a mí también me gusta ver un cuerpo bonito. No soy un hipócrita ni un tonto y seguro que entre dos sumisas en igualdad de condiciones, elegiría la más guapa (repito: en igualdad de condiciones). Pero considero que en el bdsm el físico no es algo imprescindible. Cada uno tendrá sus propias prioridades en el bdsm. La mía es dominar. Lo demás es importante, pero prescindible.

RELACIONES 24/7

Ante todo, debo decir que no creo en las relaciones 24/7 entendidas como una relación bdsm en la que Amo y sumisa se pasen todo el día en sus respectivos roles. ¿Pero en qué cabeza cabe que una pareja puede estar 24 horas al día, 7 días a la semana, manteniendo el rol Amo-sumisa? Es imposible. Tarde o temprano hay que desconectar. Hay hijos, visitas, compromisos sociales... o simplemente hay que hacer la compra o elegir el color para las paredes del salón...
Lo que sí acepto es que la pareja mantenga ciertos detalles que, pasando desapercibidos para el resto de la gente, sirvan para afirmar su relación bdsm. Estos detalles pueden ser elementos de bisutería en la sumisa, tatuajes, etc. O bien, en público, la sumisa puede llevar a cabo ciertos rituales o gestos, o mantener ciertas posturas que sirvan para afirmar su papel de sumisa y complacer a su Amo sin que sea necesario que el resto de la gente se aperciba de ello.
A lo que me opongo totalmente es a ese concepto de 24/7, del cual he oído varios ejemplos reales, en el que se propugna que hay que mantener el rol Amo-sumisa a toda costa en cualquier situación. Esto provoca que el resto de personas se sientan incómodas al asistir a un espectáculo que no entienden y les resulta violento. En el bdsm no basta con respetar a la sumisa o al Amo (según corresponda). También hay que respetar a los demás.

Por cortesía de Hellcat

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Vaca TETUDA y tirillas. El secreto: Es una PERRA

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El difícil reto de la definición

Como soy de naturaleza, curioso, no puedo evitar ojear de vez en cuando las páginas de contactos. Contactos BDSM, como es lógico.

El caso es, que aunque los diseñadores de éstas páginas, hacen importantes esfuerzos por definir el tipo de amo/sumisa que se da de alta, siempre tengo la sensación de que no queda claro que pide u ofrece nadie.

(Hago un inciso, para aclarar que por comodidad, me referiré exclusivamente con los términos amo y esclava o sumisa, pero que el comentario puede leerse indistintamente como amo/a y esclavo/a.)

Y es que la cuestión no es baladí. A la dificultad de resumir en unos pocos datos, toda nuestra naturaleza, hay que añadir,

1º Que solemos ser los primeros en no conocernos.

2º La interminable e imposible discusión sobre que es un esclavo o sumiso.

Para lo primero, no creo que haya ninguna solución, para lo segundo, en realidad tampoco, pero al menos podemos hacer un pequeño intento.

Primer desafío: Sumisa Vs Esclava
Un buen comienzo podría ver que nos dice la Real Academia de la Lengua

sumiso, sa.

1. adj. Obediente, subordinado, rendido, subyugado.

esclavo, va.

1. adj. Dicho de una persona: Que carece de libertad por estar bajo el dominio de otra.

2. adj. Sometido rigurosa o fuertemente a un deber, pasión, afecto, vicio, etc., que priva de libertad. Hombre esclavo de su palabra, de la ambición, de la amistad, de la envidia.

3. adj. Rendido, obediente, enamorado.

4. m. y f. Persona alistada en alguna cofradía de esclavitud.

La definición de sumiso, es simple, pero la de esclavo merece un pequeño análisis.

En su primera acepción nos habla de “una persona: Que carece de libertad por estar bajo el dominio de otra”. Como esta definición va en contra de la tercera ley del BDSM (parezco Asimov con las tres leyes de la Robótica), la que exige que la relación BDSM sea consensuada, podríamos reescribirla como: “una persona, que temporal y voluntariamente carece de libertad por estar bajo el dominio de otra”.

La segunda definición la podemos integrar en la primera, la tercera es asimilable la de sumiso y la cuarta, muy interesante, la dejamos como está.


Ahora las definiciones, en lo que a nuestro mundo se refiere, podrían quedar así.

sumiso, sa.

1. Obediente, subordinado, rendido, subyugado.

esclavo, va.

1. Dicho de una persona sometida rigurosa o fuertemente a un deber, pasión, afecto, etc., que temporal y voluntariamente carece de libertad por estar bajo el dominio de otra.

2. m. y f. Persona alistada en alguna cofradía de esclavitud.

Así pues, podríamos decir que la sumisa, obedece a su señor, rindiéndose a él pero sin llegar a pertenecerle.

La esclava, pertenece a su señor al que no solo sirve, sino que se entrega para que libremente disponga de ella como mejor considere.

Esta “brillante” descripción, puede servir como orientación pero sigue siendo poco útil a la hora de intuir si el perfil que acabamos de ver en cualquier página, se corresponde con lo que esperamos.

Pensando un poco (tampoco hay que pasarse), en qué tipo de información podría servirme a la hora de elegir una sumisa o esclava, he preparado un modelo de cuestionario que con las correspondientes correcciones, en función de las necesidades de cada cual, podría ayudar a elegir.

La intención de este temario, no es valorar la “calidad” de la posible sumisa, sino el grado de compatibilidad entre ambos.

Ni que decir tiene, que para que este tipo de temario sea efectivo, hay que personalizarlo, agregando o quitando preguntas sobre las diferentes prácticas así como el compromiso personal o afectivo.

Por supuesto, un modelo similar realizado por las sumisas para saber si su posible amo, satisfará sus expectativas y el grado de compatibilidad, podría ser igualmente útil.

Bueno, pues esperando que esta aportación sirva de algo, solo me queda despedirme hasta otro día. Eso sí, si alguien tiene tiempo, ganas y elabora una lista más completa, que pueda servir para la mayoría de las personas, estaré encantado de publicarla para el servicio de todos/as.

(Cortería de amosyesclavas.blogspirit)